Jardines verticales como este, además de permitir el ciclo hidrológico y la evapotranspiración, pueden ser buenas alternativas a los aires acondicionados. Fotografía: berlinjournal.biz

Guadalajara, Jalisco. Uno de los problemas actuales y comunes en las urbes a nivel mundial son las inundaciones, esto se originó básicamente por el crecimiento desmedido que muchos centros urbanos sufrieron a partir del siglo XX donde las políticas económicas permitieron la creación de empleos, en muchos casos en polos urbanos, dando como consecuencia la ocupación en muchas ocasiones de sitios no aptos para la urbanización como zonas de recargas, cauces de ríos o laderas, además de impermeabilizar y por lo tanto alterar el ciclo hidrológico.

En el caso del Área Metropolitana de Guadalajara, el crecimiento que se inició desde la década de los cuarenta del siglo XX gracias a las políticas industriales de Manuel Ávila Camacho y que generó que en la década de los setentas se hubieran integrado zonas como Zapopan y Tlaquepaque, ríos y otros sitios de recarga fueron urbanizados generando los actuales problemas de inundación que se viven el temporal de lluvias, sin embargo en este caso la constante responsabilidad de esto es dada a la basura en las calles, la cual, en parte es cierta, sin embargo la urbanización es la causante principal.

La agencia Bloomberg presentó un reportaje sobre un proyecto que se lleva a cabo en Berlín, Alemania y que consiste en convertir a la ciudad en una “Ciudad Esponja” tratando de imitar al máximo el ciclo hidrológico y con ello ayudar en la recarga de los mantos freáticos y mejorar el entorno en cuanto a cuestiones climáticas. Este proyecto está encabezado por Carlo Becker, el cual se refiere a el como una estrategia para mantener la lluvia en la ciudad, con ello refrescar la ciudad y en general utilizar al agua de lluvia como un valioso recurso; la estrategia consiste en imitar el ciclo hidrológico, esto se logra a partir de la instalación de jardines en los techos y verticales, los cuales capturan el agua de lluvia y cumplen dos funciones, dotar al ambiente de evapotranspiración con el cual se mantendrá fresco y ayudar a la recarga de mantos freáticos, estos también reciben el agua precipitada a partir de pozos de absorción, canaletas verdes y otros con los cuales el agua se infiltra.

Esquema de Ciudad Esponja para la ciudad de Chengdu, capital de la provincia de Sichuan, China. Fotografía: gochengdu.cn

Este principio ya se aplica en la zona de Rummelsburg, al oeste de Berlín, donde el hidrólogo urbano Heiko Sieker explica básicamente que los techos, jardines verticales y espacios verdes entre edificios, donde existen estacionamientos subterráneos cumplen las funciones mencionadas en el párrafo anterior para dotar de un mejor ambiente a la ciudad y la infiltración de agua.

La iniciativa de Becker y Sieker es bastante llamativa e interesante, ya que usa los elementos urbanos para imitar el ciclo hidrológico y poder mantener en funcionamiento el sistema hidrológico. En un tiempo donde las ciudades están llenas de cemento, continúan en crecimiento y requieren más servicios de abastecimiento de agua, este proyecto puede ser una alternativa para aprovechar el agua de lluvia y agua pluvial a un nivel urbano y dar solución a los actuales problemas.

Para saber más:

-Reportaje de Bloomberg sobre las “Ciudades Esponja” (En Inglés)

Reportaje en la Deutsche Welle (En inglés)