Edificio del consejo de educación de Calgary, Canadá. Fotografía: arkiplus.com

Guadalajara, Jalisco. 15 de diciembre del 2017. Durante la primera mitad del siglo XX surgió en el entorno arquitectónico mundial lo que conocemos como la arquitectura internacional o el movimiento moderno, en el cual hubo una gran ruptura del paradigma de la arquitectura ornamentada y elitista a una funcionalista y accesible, las dos características principales de este movimiento.

Sin embargo, el movimiento moderno generó en varios estilos posteriores que buscaron tanto enriquecer como recuperar la esencia inicial con la que el estilo había sido concebido, uno de estos es el “brutalismo” forma arquitectónica que hasta la fecha da de que hablar  por sus características y su estética especial. Este movimiento surge a partir de la década de los cincuenta del siglo XX con Le Corbusier, cuyo trabajo en la ciudad de Chandigarh en la India dejo ver una evolución marcada en su obra, la cual consistía en el uso del concreto a simple vista y en un formas uniformes y patrones que se repetían en sus fachadas, varios edificios de esta ciudad y le Unité d’habitatión en Marsella, Francia dan muestra de tal estilo.

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Habitat 67 de Montreal, Canadá, obra de Moshe Safdie. Fotografía: The Guardian.

Le Corbusier le llamó “Betton Brut” o traducido del francés al español, concreto en bruto, sin embargo, el nombre de brutalismo es desarrollado tanto por el propio Corbusier como por el arquitecto británico Reyner Banham quien en su libro The new brutalism: Ethic or Aesthetic? hace un análisis de este estilo.

Las dos características principales de este estilo arquitectónico son el concreto o cualquier material al descubierto, esto debido a que su arquitectura debía ser honesta en todos sentidos y la repetición de patrones geométricos que son visibles en fachada y en ventanas, sin embargo otros elementos que caracterizan al movimiento brutalista son la planta libre, el techo verde, la fachada limpia (principios del modernismo de Le Corbusier) y una composición simétrica del edificio.

La Unite d’habitaton en Marsella, Francia, obra de Le Corbusier. Fotografía: Fundación Le Corbusier.

Este estilo se replicó en varios lugares del mundo, son conocidos los casos de Chandigarh y Marsella, sin embargo en Estados Unidos y América Latina también existen ejemplos interesantes de estas propuestas. Arquitectos como Moshe Safdie, Marcel Breuer o en los casos de México como Teodoro González de León, Pedro Ramírez Vázquez, Alejandro Zohn, etc, son dignos representantes de este movimiento.

El brutalismo llegaría a un punto de ocaso en la década de los setenta cuando la arquitectura High Tech y Postmoderna tomarían el escenario arquitectónico mundial, con lo cual, un estilo que dominó dos décadas y que rescato gran parte del modernismo, intentó ser honesto, funcional y de alguna forma volver a ser lo que en un principio se concibió en el modernismo, la función del espacio y la accesibilidad de todos a la arquitectura.

Registro civil y archivo histórico del estado de Jalisco en Guadalajara, Jalisco, obra de Alejandro Zohn. Fotografía: Pinterest

Para saber mas:

-Bassegoda Nonell, J. (1984) Historia de arquitectura. Ciudad de México: Editorial Reverte.

-Maderuelo Raso, J. (2008) La idea de espacio en la arquitectura y el arte contemporáneos. 1960-1989. Buenos Aires, Argentina: Ediciones Akal.

-Pozo Municio, J. M; Martínez Gonzáles, J. (2006) La arquitectura norteamericana, motor y espejo de la arquitectura española en el arranque de la modernidad (1940-1965). Pamplona, España: Universidad de Navarra.

Artículo SOS Para la arquitectura brutalista de la Deutsche Welle.

Artículo Arquitectura brutalista, de regreso al hormigón del Instituto Goethe.