Imagen del antes y después de la explosión en Beirut, Libano el 4 de agosto del 2020, el cual, dejo un crater como puede verse en pantalla. Fuente: El País.

Por Jorge Navarro Serrano

Guadalajara, Jalisco. 7 de agosto del 2020. El día martes 4 de agosto del 2020, aproximadamente a las 18:00 horas locales de Beirut, Líbano en Asia, se dio una explosión de grandes magnitudes que, a esta hora en la que se redacta este artículo, ha dejado mas de un centenar de muertos y mas de 5,000 heridos en la que es uno de los hechos mas lamentables del país ubicado en la costa del Mar Mediterráneo asiático.

Sin embargo, tanto el gobierno libanés como expertos han coincidido en que esto fue un accidente, no obstante es de llamar la atención el entorno y la situación en la que se dio, la cual fue antecedida por una serie de actos que fueron factores, así como la localización del almacenaje del nitrato de amonio, sustancia con el cual se fabrican fertilizantes y que por sus características es peligroso en altas cantidades.

Acorde al artículo de Austin Ramzay y Elian Peltier del New York Times, la explosión fue causada por el almacenaje de alrededor de 2,750 toneladas de nitrato de amonio, las cuales fueron confiscadas en 2013 a un barco cuyo dueño era ruso y que al parecer, tenía bandera de Moldavia. Los tripulantes fueron repatriados a Rusia y el contenido quedo entonces en una bodega del puerto de Beirut. Se cree que la explosión se originó por una chispa de una soldadura, no obstante, aún las investigaciones deben arrojar esos resultados.

Mapa que muestra el radio de daños originados por la explosión en la ciudad de Beirut, desde el primero hasta los diez kilometros. Fuente: Joanna Merson.

En cuanto a los daños originados a la ciudad de Beirut, la explosión generó una onda expansiva que dejo sentir los daños a varios kilómetros de distancias, generando múltiples daños y destrozos en varias partes de la ciudad, las cuales, acorde al gobernador de Beirut Maruan Abboud, tienen un valor de entre 3 y 5 millones de dólares, es decir, muchos y muy cuantiosos daños.

Sin embargo, en cuanto a la temática urbana y de su planeación, este desastre ha dejado ver la importancia en el uso de suelo en cuanto a su definición, es decir, el manejo y gestión de zonas portuarias e industriales y sus zonas de amortiguamiento para la protección de la población. Aún cuando se propone la mixturización del suelo, para estos antes mencionados no es lo mas apto por los riesgos.

Daños ocasionados por la explosión, un ejemplo el silo en el punto cercano de la explosión. Fuente: Hassan Ammar, a través de dallasnews.com

También, queda claro el riesgo de almacenaje de una sustancia tan peligrosa como el nitrato de amonio y la necesidad de una gestión correcta en su manejo. Las zonas en donde se lleve tal, asi como en general, puertos e industrias deberían tener una separación optima de poblaciones civiles, mismas que deberían garantizarse en los planes maestros. Lo que no queda duda, es que Beirut deberá reconstruirse de tal forma, que pueda garantizar un puerto de calidad que ayude en la economía de Líbano así como la calidad de vida de su población.

En definitiva, este lamentable acontecimiento pudo haberse evitado de llevarse a cabo los manejos correctos de sustancias químicas, así como la mejor gestión en cuanto al suelo urbano y sus derivados. Deseamos que esta tragedia no vuelva a repetirse, que la población reconstruya Beirut, una de las joyas de Medio Oriente y que las gestiones y manejos en todo sentidos y objetivos, mejoren a partir de estas enseñanzas.

Para saber mas:

-Artículo en The New York Times.

-Artículo en El Universal.

-Artículo en Infobae.

-Artículo en BBC.